Comparar hipotecas no es solo mirar la cuota mensual. Una hipoteca más barata a corto plazo puede salir más cara a largo plazo si no tienes en cuenta todos los factores.
1. TAE vs tipo de interés
El tipo de interés es el coste del dinero. La TAE (Tasa Anual Equivalente) incluye también comisiones y gastos, por lo que es el indicador más completo para comparar. Exige siempre la TAE, no solo el tipo nominal.
2. Cuota mensual y total pagado
Una cuota baja puede esconder un plazo muy largo, lo que aumenta los intereses totales. Compara el coste total del préstamo (capital + intereses + comisiones) a lo largo de toda la vida de la hipoteca.
3. Comisiones
- Apertura: suele ser 0-1 % del importe.
- Amortización anticipada: puede ser 0 % en variable, hasta 2 % en fija (primeros años).
- Subrogación y novación: si cambias de banco.
- Estudio y tasación: a veces las asume el banco.
4. Vinculaciones
Muchos bancos bajan el tipo a cambio de contratar seguros, tarjetas o domiciliar la nómina. Calcula el coste real de esas vinculaciones: un seguro de hogar o vida puede costar más que el ahorro en intereses.
5. Fija vs variable
Fija: cuota constante, tranquilidad, pero tipo más alto.Variable: cuota cambia con el Euríbor, puede ser más barata al inicio pero con riesgo de subida.
Simula ambos escenarios con nuestra calculadora de hipoteca fija vs variable.
6. Plazo y amortización
Un plazo más corto reduce los intereses totales pero aumenta la cuota. Si puedes, amortiza anticipadamente (sin comisión en variable) para reducir intereses.
Checklist antes de firmar
- Pide la TAE y el coste total.
- Revisa todas las comisiones.
- Calcula el coste de las vinculaciones.
- Compara al menos 3 ofertas.
- Lee la cláusula de amortización anticipada.
Usa nuestro comparador de hipotecas para introducir tus propias ofertas y ver cuál te conviene.
